Published by admin on 9 de agosto de 2021 Vivimos en un mundo lleno de pecado y maldad y todo lo que nos rodea nos recuerda que estábamos inmersos en delitos y pecados delante de Dios, pero cuando Cristo nos rescató nos dio una nueva vida y cada día debemos tomar la decisión de morir al pecado y vivir para Cristo. La vida diaria presenta retos y es muy fácil pecar, pero cuando amamos a Dios, queremos obedecerlo y agradarlo a Él.