Hay momentos en que una noticia, un diagnóstico, una pérdida de repente, nos dan la sensación de estar recibiendo un nocaut y eso es un golpe tan fuerte que creemos no poder seguir dando la pelea.
El ambiente de cada casa es propiciado por los habitantes que conforman el hogar. En este nuevo año les invito a RECONOCER la presencia del Señor en sus hogares y que se respire una esperanza nueva ahí en tu lar. Puede ser que hayan perdido algo o algún ser querido.