En este mes, hemos tratado algunos temas que provienen de vivencias que como familia hemos tenido durante estos años, y que han dejado grandes aprendizajes, gracias a la orientación del Señor a través de estos espacios de comunión que la Iglesia ha denominado “Altar Familiar”. Espacios donde el centro de atención es Jesucristo, y gracias a sus enseñanzas aprendemos a ponernos de acuerdo, a escuchar, reconocer, e identificarnos con las necesidades de nuestro hogar; y donde evidenciamos la manera como el Señor trabaja al interior de nuestra familia.
Continuemos buscando del Señor de manera continua a nivel personal y en comunión con nuestra familia. Como dice su palabra “buscarlo mientras Él pueda ser hallado” (Isaías 55:6).
Con los versículos que hemos trabajado hoy Reflexiona ¿Cuáles son las recompensas que te ha traído buscar de Dios?